Jubilación Progresiva a los 60: Requisitos y Normativa Reciente
Desde el 1 de septiembre de 2025, la edad de acceso a la jubilación progresiva se ha reducido a 60 años para todas las profesiones, simplificando así el acceso a este régimen, que anteriormente estaba reservado a generaciones específicas. Esta importante reforma, formalizada mediante el Decreto N° 2025-681 del 15 de julio de 2025, permite ahora que un mayor número de empleados, personal no permanente, funcionarios públicos y trabajadores autónomos se beneficien de una jubilación gradual. Para acceder a la jubilación progresiva, deben cumplirse varios requisitos. El primero es la edad mínima, fijada en 60 años, independientemente del año de nacimiento. Anteriormente, este límite variaba, principalmente entre 60 y 62 años, según la generación. Además, es necesario contar con al menos 150 trimestres de cotizaciones en todos los fondos de pensiones, incluidos los planes básicos y complementarios como Agirc-Arrco, tanto para directivos como para empleados no directivos. También se requiere una reducción de la jornada laboral, que oscila entre el 40 % y el 80 % de la jornada completa, ya sea medida en horas o días según el tipo de contrato, incluso para los empleados con contrato de jornada fija. Para los trabajadores autónomos, como los de las profesiones liberales que cumplen los requisitos desde enero de 2024, la reducción de ingresos correspondiente se sitúa entre el 20 % y el 60 %, según lo dispuesto en el Código de la Seguridad Social (artículos L. 161-22-1-5 y L. 351-15).
Este sistema se basa en la liquidación provisional de una parte de las pensiones, lo que permite a los trabajadores recibir parte de sus prestaciones de jubilación mientras mantienen un ingreso profesional ajustado a un trabajo a tiempo parcial o con ingresos reducidos. Este avance también fomenta un diálogo más fluido entre empleados y empleadores, especialmente para llegar a un acuerdo sobre la reducción de la jornada laboral, que suele formalizarse mediante una solicitud por escrito enviada por correo certificado.
Con este cambio normativo, la jubilación progresiva se presenta ahora como una opción flexible y segura, pero que requiere un conocimiento profundo de los procedimientos y la normativa aplicable. Organizaciones como el CNAV (Fondo Nacional de Seguro de Vejez), el Carsat (Fondo Regional de Seguro de Pensiones y de Salud Laboral) y Malakoff Humanis y Humanis apoyan a los futuros beneficiarios para que tomen las decisiones correctas y eviten posibles problemas. Descubra todo lo que necesita saber sobre la jubilación progresiva a los 60 años: condiciones, ventajas y procedimientos para una transición fluida a la jubilación. Cómo funciona y el proceso: cómo organizar su jubilación progresiva a partir de los 60 años. La transición a la jubilación progresiva requiere una preparación minuciosa, tanto para ajustar su jornada laboral como para prever el impacto en sus ingresos. Los empleados que deseen activar este plan deberán notificar su solicitud a su fondo de pensiones correspondiente al menos cinco meses antes de la fecha prevista para la liquidación parcial de sus prestaciones, generalmente a través del portal oficial del seguro de pensiones.

Para los trabajadores autónomos, el procedimiento se centra en la reducción real de los ingresos profesionales, justificada, en particular, mediante las declaraciones de la renta. Las profesiones liberales, incluidas en el régimen desde 2024, deben demostrar una disminución de la actividad que cumpla los criterios reglamentarios.
El régimen de jubilación gradual también ofrece una ventaja social y económica para las empresas: al permitir una gestión proactiva de la plantilla, facilita la transferencia de competencias y prepara la renovación del equipo sin interrupciones bruscas. Esta transición profesional más fluida fomenta un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal en una edad en la que puede empezar a notarse el cansancio. Es importante tener en cuenta las condiciones específicas relativas a las cotizaciones. A diferencia de combinar trabajo y jubilación, la jubilación gradual le permite seguir cotizando al plan de pensiones como si trabajara a tiempo completo, siempre que su empleador lo apruebe. Esto le permite acumular cotizaciones durante este periodo antes de que se finalicen sus prestaciones. Por lo tanto, esta disposición es doblemente beneficiosa, ya que preserva sus derechos de pensión futuros y, al mismo tiempo, ofrece cierta seguridad financiera.
¿Quiénes pueden acogerse a la jubilación gradual y qué exclusiones se mantienen?
El plan de jubilación gradual está dirigido a una amplia categoría de trabajadores, incluyendo empleados del sector privado, personal no permanente, funcionarios públicos, administradores agrícolas y trabajadores autónomos. Esta inclusión se fundamenta en artículos clave del Código de la Seguridad Social, en particular los artículos L161-22-1-5 a L161-22-1-9, que definen con precisión a los beneficiarios elegibles.
Sin embargo, existen excepciones específicas. Los trabajadores que se dedican exclusivamente a ciertas actividades muy específicas no son elegibles para el plan. Estas exclusiones afectan principalmente a las profesiones sujetas a regímenes especiales enumerados en el artículo L. 311-33 del Código de la Seguridad Social. Asimismo, los beneficiarios de planes de jubilación anticipada, ya sean establecidos bajo un marco regulatorio, contractual o unilateral y adquiridos antes de diciembre de 2023, también quedan excluidos, evitando así cualquier doble compensación.
Esta aclaración legal busca mantener la equidad entre las diferentes categorías salariales, evitando la superposición de planes que podría poner en riesgo la viabilidad financiera a largo plazo de la protección social. Por ejemplo, un empleado cubierto por un plan de jubilación gradual en una empresa industrial no puede combinar este plan con la jubilación anticipada si esta ya estaba vigente antes de la reforma.
Cabe destacar que organizaciones como Macif, Generali y Mutuelle Bleue, que suelen brindar apoyo social y médico a las personas mayores, asesoran regularmente a sus miembros sobre la conveniencia de la jubilación gradual en función de sus circunstancias individuales. Estas organizaciones también ofrecen apoyo en la gestión de las bajas por enfermedad, el seguro médico y otras prestaciones, garantizando así una transición segura al final de la vida laboral.
En algunos casos, la complejidad del sistema puede requerir asesoramiento personalizado para comprender plenamente los derechos de cada persona. Expertos en seguros de salud y socios como Humanis y Malakoff Humanis organizan con frecuencia sesiones informativas para personas mayores con el fin de aclarar este sistema, a menudo malinterpretado, a pesar de sus ventajas potenciales.
Implicaciones financieras de la jubilación gradual: beneficios y precauciones
La jubilación gradual se caracteriza por el pago de una parte de la pensión de jubilación mientras se mantiene un empleo a tiempo parcial. Esta particularidad da lugar a una contribución financiera mixta que combina los ingresos del trabajo a tiempo parcial con una parte de la pensión, lo que permite una transición financiera estable y gradual.
La parte de la pensión que se paga se calcula para compensar la diferencia entre los ingresos a tiempo completo y los ingresos reducidos. En otras palabras, la cantidad recibida tiene como objetivo restablecer un nivel de ingresos general cercano al de un empleo a tiempo completo, aunque algunos ajustes son inevitables. Este mecanismo ayuda a mitigar el impacto de una caída repentina del salario debido a la reducción de la jornada laboral.
Sin embargo, puede producirse una disminución general de los ingresos dependiendo del grado de reducción de la actividad. Esta situación exige que los beneficiarios evalúen cuidadosamente su presupuesto personal y se preparen para una posible reducción de sus recursos. Es recomendable realizar simulaciones, por ejemplo, en plataformas especializadas vinculadas al sistema de pensiones, para prever con precisión el impacto financiero a largo plazo.
Además, continuar realizando cotizaciones completas durante la jubilación gradual ayuda a optimizar el monto final de la pensión completa, consolidando así los derechos adquiridos. Este enfoque dual —cotización y percepción parcial de la pensión— representa una ventaja importante frente a otras formas de jubilación gradual o de combinar trabajo y jubilación, que no siempre permiten la continuidad de las cotizaciones. Es fundamental mantenerse al tanto de los ajustes de la pensión relacionados con cualquier cambio en la jornada laboral. De hecho, un cambio a un trabajo a tiempo parcial o el regreso a un trabajo a tiempo completo conlleva la suspensión inmediata de la jubilación gradual y una posible revisión de las prestaciones. Los beneficiarios también deben cumplir con las formalidades de información ante su fondo de pensiones para evitar recuperaciones o penalizaciones.
Para obtener información más detallada sobre las particularidades relacionadas con los montos y las limitaciones del plan, la información proporcionada por organizaciones como el CNAV (Fondo Nacional de Seguro de Vejez) o el Carsat (Fondo Regional de Seguro de Pensiones y de Salud Laboral) sigue siendo una fuente confiable, mientras que las aseguradoras complementarias como Malakoff Humanis ofrecen apoyo estratégico y personalizado en la gestión de la jubilación. Impacto social y profesional de la jubilación gradual en la gestión de la fuerza laboral